Por una estrecha puerta, característica de la arquitectura colonial de la localidad de La Candelaria en Bogotá, se ingresa a uno de los restaurantes o “aguapanelerías”, más antiguas y tradicionales de la capital.
Con más de un siglo de existencia, “La Puerta Falsa” todavía incluye en su carta, la memorable taza de chocolate, la agua de panela y los tamales propios de la región. Tal como afirma el administrador del lugar,Carlos Sabogal, La comida que se vende es típica santafereña, aunque con algunas alteraciones debido a la población tan diversa de la ciudad”.